Ya sabéis que este blog habla sobre la experiencia de irte un año de Erasmus a otro país. Pero, seguro que os preguntareis por qué la palabra orgasmus? Irte de Erasmus es una sensación única, placentera e inolvidable con el inconveniente de que tienes que trabajar duro para alcanzarlo. Todo el mundo sabe que irse un año de Erasmus es fantástico, te lo pasas genial, conoces a amigos para toda la vida, te conoces todo Europa, estás un año entero de fiesta continua….No hay nadie que se haya ido de Erasmus y vuelva diciendo… ¡Vaya pérdida de tiempo! Pero la verdad es que, como en las relaciones amorosas… no es un aquí te pillo aquí te mato sino que requiere su proceso de cortejo para conseguir el objetivo.
Para llegar al orgasmus primero necesitas un novio/rollo/amigo especia/tío de una noche o para los de preferencias opuestas un homólogo femenino. En nuestro caso es indispensable tener una beca Erasmus por tu universidad. Y claro está que, por muchas ganas que tú tengas y muy dispuesta que estés, la otra parte también tiene que estar dispuesto a escogerte a ti. Es necesario ese elemento básico. Esto es cosa de dos (a no ser que lo quieras hacer por tu cuenta tu solito, que claro está, ya no es una experiencia Orgasmus/Erasmus). Y para ello tendrás que pasar por un proceso de flirteos y pruebas (exámenes de idioma, buenas notas, un buen CV, etc.) para ser tú la elegida.
Una vez que tenemos escogido nuestro objetivo y que este nos ha dado señales de que él también nos quiere, hay que seguir todo el proceso de la conquista para que llegue a buen puerto. Todo el proceso de las copitas, el coqueteo, el te saco a bailar, te invito a una copa, dame tu móvil, te acompaño a casa, nos tomamos la última, etc. sería nuestro equivalente a todo el proceso de pedir cien mil becas, ir cada semana a la Oficina Erasmus, pelearte con las propuestas de convalidaciones hasta tener ya la Application Form, alguna beca con no mucho dinero y tu propuesta definitiva. Todo parece a punto para el momento cúspide.
Pero no, ya incluso cuando estás en la habitación dispuesto a entregarte a la pasión siempre surgen inconvenientes del tipo, ¡Ay, me haces daño¡, mejor ponte tú en este lado, anda déjame a mi porque tu lo de desabrochar el sujetador… Pequeños problemillas que nosotros también sufrimos: Que si ahora tus asignaturas elegidas no están disponibles, que si tu Uni te aceptó una asignatura que se llamaba “Teoría y Técnica de los pepinos” y ahora como se llama sólo “Técnica de los pepinos” no te la aceptan, que si uno de los cuatrocientos papeles se extravió….
Eso si, hay que reconocer que cuando por fin tienes un buen orgasmus, después de que pase te das cuenta de que todo el esfuerzo realizado mereció la pena y que lo volverías a hacer todas las veces que fueran necesarias.
¿Orgasmus? Ja, ja, que bueno el nombre… Yo creía que llamaban así a esa beca por la cara que se te queda cuando te dicen la cantidad que te dan…
[...] 2, 2009 de marinaferrer Hace ya un año desde que comenzó esta experiencia Orgasmus. En estos mismos días, estaba yo preparando todos los papeles, con quebraderos de cabeza para que [...]